miércoles 18 de marzo de 2009

Ley de radiodifusión: la propuesta del Gobierno nacional

Compañeros: El domingo pasado habíamos publicado nuestra visión sobre la importancia de una reforma a la ley de radiodifusión vigente impuesta por la dictadura genocida de Videla y compañía. Hoy, nos merendamos en los diarios que el Gobierno Nacional finalmente habría tomado en cuenta varios de los puntos propuestos por la Coalición por una Radiodifusión democrática.

Verdaderamente, atrapados en tinieblas tan espesas como la de los nefastos monopolios Clarín, Hadad, entre otros, hay que reconocer la medida del Ejecutivo. Si bien podemos estar en contra con la mayoría de las cosas que hacen, dicen, proponen, deshacen y desdicen, también tenemos que reconocer lo que está bien y el riesgo asumido al enfrentarse a las fieras de los que manejan la información en el país -entre tantas otras cosas.

Igualmente, tomamos el anuncio con precaución. Debemos estar alertas a que se cumpla la base del mismo, que no es más que nuestro derecho a expresarnos e informarnos libremente, dejando de ser consumidores para ser activistas de la realidad que vivimos.

Aquí les dejamos los puntos que a priori el Gobierno dice que va a impulsar y les sugerimos que los comparen con quienes inicialmente formaron la vanguardia de esta iniciativa.

Para ver el documento de los 21 puntos impulsados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, hagan clic aquí.

Para ver y comparar con lo anunciado por el Gobierno -la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA)- basada en esos 21 puntos, sigan leyendo más abajo.

OBJETO DE LA REGULACION.

Ley 22.285: Unicamente se regulan los servicios abiertos (radio y TV) y los sistemas complementarios más antiguos, como Antenas Comunitarias.


Ley SCA: El objeto de la iniciativa es otorgar marco legal a todos los Servicios de Comunicación Audiovisual independientemente del soporte técnico utilizado para su transmisión. El libre acceso a las nuevas tecnologías permitirá el establecimiento de garantías destinadas a proteger el pluralismo y la diversidad de todas las producciones audiovisuales.

LIBERTAD DE EXPRESION.
Ley 22.285: Está limitada por las necesidades de la Seguridad Nacional. La ley actual admite restricciones a la Libertad de Expresión basadas en este motivo.

Ley SCA: Se garantiza el derecho humano universal al derecho a la información y a la libertad de expresión como lo prevé el 13 de la Convención Americana sobre Derechos humanos, que implica el derecho a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones. Los tratados de Derechos Humanos son una pieza fundamental del espíritu de esta propuesta.

AUTORIDAD DE APLICACION.
Ley 22.285: El organismo que regula la Radio y la TV está integrado por militares, servicios de inteligencia y empresarios.

SCA: El organismo que regulará los Servicios de Comunicación Audiovisual será dirigido por un órgano colegiado integrado por representantes de la legislatura nacional, de la segunda y tercera minoría y representantes del Poder Ejecutivo Nacional. Se establecerá un Consejo Multisectorial y Participativo integrado por representantes de las Universidades, de las Asociaciones sin fines de lucro, de los trabajadores del sector, etc.

LICENCIATARIOS.
Ley 22.285: La radiodifusión sólo se podía ejercer como actividad con fines de lucro. Las modificaciones operadas durante la década de los 90. Recién en el año 2005 el Congreso Nacional permitió a las personas jurídicas sin fines de lucro ser titulares de licencias de radiodifusión, pero con algunas restricciones.

Ley SCA: Se permitirá el acceso a las entidades sin fines de lucro. Se reservará con carácter inderogable, el 33% del espectro para las personas jurídicas sin fines de lucro tales como, asociaciones, fundaciones, mutuales, etc.

MONOPOLIOS Y OLIGOPOLIOS.
Ley 22.285: Se admiten los monopolios y los oligopolios de medios. El Estado tiene una participación subsidiaria, ya que solo puede dar servicio en áreas geográficas no rentables para los privados.

Ley SCA: Se impedirá la formación de monopolios y oligopolios. Se promoverá el pluralismo del espectro y de los servicios de Comunicación Audiovisual. El Estado Nacional, las Provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los Municipios tendrán asignadas frecuencias.

MEDIOS PUBLICOS.
Ley 22.285: Solo se prevé su condición subsidiaria. Las Universidades deben ser titulares de licencias por explotación comercial en TV. Solo se preveía a ATC como empresa comercial.

Ley SCA: Se permitirá que las Universidades tengan emisoras sin restricciones ni obligación de ser sociedades comerciales. Se propondrá un sistema de medios estatales con objetivos democráticos, con participación y control comunitario y social.

CONTROL PARLAMENTARIO.
Ley 22.285: No está previsto ningún control por parte del Congreso de la Nación.

Ley SCA: El control del Congreso de la Nación estará previsto para evaluar el funcionamiento de la Autoridad de Aplicación, de los medios públicos y el desempeño del Defensor del Público. Para ello se crea la Comisión Bicameral de Seguimiento y Promoción de los Servicios de Comunicación Audiovisual.

MULTIPLICIDAD DE LICENCIAS EN SERVICIOS ABIERTOS.
Ley 22.285: Permite que una sola persona sea titular de 24 licencias de servicios abiertos (radio y TV).

Ley SCA: Sólo se podrán tener 10 licencias de servicios abiertos.

MULTIPLICIDAD DE LICENCIAS EN SISTEMAS POR SUSCRIPCIÓN
Ley 22.285: Los sistemas de TV paga no tienen limitaciones en relación a las licencias que puede poseer una misma persona, siempre que no estén en la misma zona de cobertura. Esto facilita la formación de monopolios.

Ley SCA: Las licencias de TV paga estarán limitadas en número y en cuotas de mercado.

PLAZO DE LICENCIAS.
Ley 22.285: Las licencias duran 15 años y se pueden prorrogar por 10 años más.

Ley SCA: Las licencias durarán 10 años y se podrán prorrogar 10 por años más, previa realización de Audiencias Públicas.

REQUISITOS PARA SER TITULAR DE UNA LICENCIA.
Ley 22.285: Se exigen requisitos personales basados en la posesión de riqueza y preferencia de aspectos patrimoniales.

Ley SCA: Para ser titular de una licencia se ponderarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad. Se excluirá de la posibilidad de ser titular a quienes hayan sido funcionarios jerárquicos de gobiernos de facto, atendiendo a la importancia de los medios en la construcción del Estado de Derecho y la vida democrática.

TRANSPARENCIA DE LA TITULARIDAD DE LAS LICIENCIAS.
Ley 22.285: Esta ley posibilita que mediante la utilización de sociedades por acciones, se esconda la verdadera titularidad de las licencias.

Ley SCA: Se promoverá un régimen de transparencia de titularidad de propiedad de las licencias.

CONTENIDOS DE INTERES PUBLICO.
Ley 22.285: Se permite la codificación de las transmisiones deportivas, impidiendo el acceso abierto a la mayoría de la población.

Ley SCA: Este proyecto prevé que los partidos de fútbol relevantes podrán verse por TV abierta.

MEDIOS DE PROPIEDAD SOCIAL.

Ley 22.285: No están previstos.

SCA: Se promoverá la regularización de medios comunitarios, que han estado excluidos durante décadas.

COOPERATIVAS.
Ley 22.285: Su participación estuvo prohibida hasta el año 2005. Actualmente pueden participar en forma restringida.

Ley SCA: Se establecerá un régimen abierto de participación para las cooperativas. También se implementarán medidas tendientes a evitar abusos de posición dominante.

CINE NACIONAL.
Ley 22.285: No está previsto.

Ley SCA: Se establecerá una Cuota de Pantalla de Cine Nacional, como lo han hecho países como Francia o Brasil.

Fuente: Télam.

domingo 15 de marzo de 2009

La radiodifusión de la mano dura

Después de veinticinco años ininterrumpidos de “democracia”, en la Argentina aún siguen quedando rastros de las épocas más oscuras de nuestra historia. Tal es así, que nuestros medios radiales y televisivos se siguen rigiendo por una ley establecida durante la última dictadura militar y firmada por el presidente de facto de aquel entonces, Jorge Rafael Videla.

La sociedad parece no notar este fenómeno y utiliza los medios creyendo que están dentro de un marco de total democracia, igualdad y libre expresión. Evidentemente, esto no es así ya que los puntos de esa ley redactada, en años en los que lo que menos había era igualdad y libertad, responden a intereses de un sector determinado, tanto político como económico.

Es cierto que, teniendo en cuenta el sistema en el que vivimos hoy, algunos puntos se anularon o se sustituyeron por otros para que la vieja ley pueda encajar y seguir vigente. No hay que olvidar que era ésta la ley en la que las Fuerzas Armadas se repartían la administración de los medios públicos entre sus divisiones. Vale recordar, además, que respondía a la nefasta Doctrina de la Seguridad Nacional.

Ahora, en la democracia burguesa, es el capital privado representativo de un solo sector el que tiene el control casi total de las licencias de radiodifusión. Grandes grupos con variedad de licencias de todo tipo, que están presentes en todas las áreas y que terminan usando a los clientes como consumidores y no como público receptor y heterogéneo.

Por otro lado, los medios públicos quedan siempre como herramienta del Gobierno de turno y no como un bien estatal que debería ser plural y servir a la población en su totalidad.Es por esto que la Coalición por una Radiodifusión Democrática propone en los puntos once y doce distribuir las licencias entre diferentes sectores como Estado, capital privado y sociedades civiles sin fines de lucro, para garantizar la expresión de todos los sectores sin discriminación alguna. Por eso, actores como las Fuerzas Armadas o funcionarios del Gobierno, son dejados de lado en esta distribución y para poder expresarse deberán hacerlo dentro del marco democrático propuesto.
El Gobierno, por su lado, tomó como disparador estos veintiún puntos que la Coalición propuso y ya está estudiando las claves para iniciar la reforma. Si respeta, al menos, la mitad de ellos, complicaría bastante a varios grupos multimediáticos que hoy se alinean de acuerdo a los intereses empresariales de turno. También es cierto que el oficialismo busca reemplazar la ley de acuerdo a intereses propios. Uno de los factores que hizo cobrar fuerza a la reforma es el modo que algunos medios utilizaron el conflicto con la burguesía agraria para tratar cierta información generando en la población una opinión poco favorable para el Gobierno.

Aunque la oposición tampoco se quedó atrás y afirma que esta intención del oficialismo por reformar la ley en este contexto, es una extorsión a los poseedores de las licencias. A partir de esto, buscan impulsar, una alternativa propia e instalar el debate en los sectores menos politizados. Algo que será difícil, es proponer puntos discordantes a los de la Coalición, ya que valga la redundancia, es una propuesta acordada pluralmente entre los más diversos sectores políticos y sociales.

Quienes critican la reforma, sorpresivamente, no son más que quienes entrarían en incumplimiento (aunque ya de por sí lo estén con la ley vigente). No es raro que Clarín saque artículos en los que la define como intentos de controlar a la prensa y privarla de su supuesta libre expresión. Si vemos un poco más allá, el Grupo Clarín es propietario de numerosas licencias tanto de radio como de televisión a lo largo y a lo ancho de toda la República Argentina, por lo que estaría bastante comprometido ante una eventual alteración.

Además, hay que recalcar que la actual concesión de licencias está lejos de ser democrática y no resulta raro que los medios siempre están en las mismas manos de siempre. Para que todos quienes deseen participar en la radiodifusión activamente y deseen que se les otorgue una licencia, es necesario una reforma de la ley, y sobretodo, hacer énfasis en medidas antimonopólicas. Los medios de radiodifusión son del Estado, es decir, de todos nosotros y por eso no deben estar concentrados en un oligopolio.

Hay que tener en cuenta las declaraciones de la Convención Internacional de Derechos Humanos, la Convención Americana, la UNESCO, entre otras de igual importancia que afirman que la libertad de expresión, acceso a la información, la importancia de los medios comunitarios en la sociedad, el pluralismo informativo y la diversidad cultural son cuestiones elementales en los asuntos de DDHH. Entonces, actores sociales como las organizaciones no gubernamentales, sociedades sin fines de lucro y agrupaciones comunales, no pueden ser obviadas a la hora de repartir licencias.

Por todo esto, resulta más que importante para terminar de consolidar de una buena vez una democracia propiamente dicha, impulsar una reforma y participar activamente en el debate. Es indispensable repartir el control de estos medios a todos quienes cumplan un papel clave en la sociedad actual, como lo son el Estado, las organizaciones sin fines de lucro, pero más importante: el pueblo en su conjunto. Pero para garantizar todos estos derechos, es necesario hacer cumplir la ley, porque sin eso, sería igual de obsoleta y vergonzosa que la vigente.

sábado 28 de febrero de 2009

Algunas inquietudes sobre esto que llaman “democracia”

De antemano, el lector deberá advertir que éste será un texto un poco controvertido. Igualmente, buena parte de los compañeros entenderán de lo que hablamos. Se trata de esto a lo que llaman “democracia” y que desde hace veintiséis años nos quieren hacer tragar el sapo de que estamos en un sistema como tal. En realidad, no sabemos bien qué es esto, pero es el régimen en el que el pueblo y los sectores reaccionarios creen que están, una especie de gobierno representativo de las mayorías. Es que de tantos padecimientos sufridos por las últimas generaciones se logró tal sacralización de ésta “democracia” que ya no hay margen para su cuestionamiento como tal.

Pero antes de hacer cualquier juicio, primero hay que aclarar qué es lo que entendemos por “democracia”. Por definición, democracia es el "gobierno del pueblo" (demos: pueblo – cracia: gobierno). ¿Pero son acaso este -y los anteriores desde el ’83 en adelante- gobiernos que defiendan los intereses del pueblo –y qué pueblo-? A priori, podríamos decir que comparándolos con la dictadura genocida que rigió en nuestro país desde el ’76 hasta el ’83, no es muy difícil estar más cerca de la voluntad de la población que aquella.

Ahora bien, no por esto debemos inmacular esta variante de democracia y elevarla dentro de una pecera de vidrio para que nadie se atreva a cuestionarla porque lo que hubo en el pasado fue peor. Y decimos “variante de la democracia” porque, en verdad, no podemos considerar a este gobierno –ni a los anteriores- como representantes de ningún pueblo ni de ninguna mayoría.

Aunque usted dirá que estos gobiernos llegaron al poder mediante elecciones “libres” y “legítimas” y fueron puestos por el voto de la mayor parte de la población.

¿Pero qué clase de elección representa a una masa oprimida durante décadas en las que los candidatos no son ni por el más turbio reflejo ni parecidos a sus votantes? Estamos hablando de candidatos con millones de pesos en los bancos, con campañas sostenidas por grandes corporaciones nacionales y multinacionales; con lobbies de por medio en busca de llegar al más oscuro acuerdo a cambio del apoyo de determinado sector “productivo”.

Y sin ir más lejos, hablamos de campañas perversas en las que los votos se compran por un par de zapatillas, una bolsa de comida, o incluso casos más oscuros, con punteros políticos que a cambio de una suma de billetes, llevan y traen como ganado a los “libre electores” en camiones para que ejerzan “su derecho” de votar al candidato que los obligaron –o mejor dicho extorsionaron-.

Desde esta perspectiva, el clientelismo político no hace otra cosa que convertir a las elecciones en otra cadena de producción, o peor aún, un fondo de inversión en el que los grandes ganadores son los mismos dueños de todos los medios de producción.

Esto no hace otra cosa que conducirnos a otra faceta del mismo asunto: a quiénes representan los candidatos de la “democracia”.

Cuando llegan al poder, sean radicales, justicialistas, alianzas imposibles o frentes “progresistas”, son vitoreados por el pueblo de forma conmovedora. El engaño es tal, que cada cuatro años logran despertar en el pueblo la ilusión de que hay posibilidades de hacer de esto algo mejor para todos, -los argentinos-. Pero a veces, gran parte de la sociedad no es capaz de percibir dónde está la trampa.

Si bien hay un gran descreimiento generalizado en la política, el ciudadano medio toma a los funcionarios públicos como incapaces de desempeñar sus funciones, chantas, corruptos o mafiosos. Pero he aquí el error. Más allá de los casos de corrupción, que en verdad son consecuencia del mismo sistema, el problema reside en que el individuo no logra entender que así es el funcionamiento eficiente del sistema democrático capitalista. No tiene falla alguna: funciona a la perfección. Representa a quienes debe representar y defiende los intereses del sector que lo controla. Llamemos las cosas por su nombre: esto no es más que un sistema “democrático burgués”, aunque el término resulte contradictorio y por eso podemos decir también que esto es una “pseudo democracia”, una dictadura de la burguesía, o bien, un término más académico: una plutocracia, un sistema de gobierno en el que la riqueza es la base principal del poder, fomentándose una representación de origen iusprivatista (o de acopiación de bienes con respaldo jurídico y legal).

¿Qué significa esto? En base a las premisas que hicimos antes, podemos probar que el sistema plutocrático es el que rige nuestra sociedad, teniendo en cuenta que se cumplen todas las condiciones para que esto sea así:

*Se representa solamente a quienes apoyaron el sistema, no ateniéndose al mandato de la voluntad general.

*Existe la posibilidad de que el mandatario sea revocado en cualquier momento por voluntad de los verdaderos sectores de poder capitalista: el establishment, las FFAA, o presiones externas.

*Existe la responsabilidad del mandatario ante aquellos que lo apoyaron (la burguesía) de rendirle cuentas de su gestión (licitaciones, subsidios, baja de sueldos, quita de impuestos). Sin olvidar que puede tomar medidas que afecten a privados por el bien del mismo sistema capitalista, como es una leve suba de los salarios, “incentivos”, “planes de canje”, etc.

*El carácter limitado y explícito de los poderes de los que dispone el mandatario estará sometido a la aprobación de los sectores dominantes (el famoso visto bueno de los sectores industriales, rurales y financieros).

Está demás decir que para que una plutocracia funcione, es necesaria la práctica del clientelismo político y la construcción de campañas millonarias mediante el aporte del empresariado. Hoy por hoy, los partidos que verdaderamente pelean las candidaturas –sin tener en cuenta los partidos minoritarios- gastan millones de pesos en sus campañas para poder atraer a los votantes. Además, vale aclarar que la pelea es siempre por el votante medio, o votante de centro, que no pertenece a ningún partido y no se siente identificado por nadie. Hoy en día ese es el sector que gana la eleccion ya sea con votos o con apoyo político. Y acá queda explícita la falta de militancia: característica elemental de cualquier democracia partidaria.

Peor aún es la influencia que distintos candidatos, de acuerdo al sector del que provengan, logran sus influencias en los medios: o siendo dueños o grandes accionistas de los mismos, o estar apoyados por el empresario que controla esos medios para después cobrar sus respectivos favores.

De esta manera, con campañas millonarias sobre la misma miseria de una sociedad, con clientelismo perverso en busca de votos por la fuerza, con medios de desinformación totalmente cómplices del abuso y engaño constante, y con las presiones de los grandes financistas de este circo, resulta imposible poder reconocer esto como una democracia. Sobre todo en Latinoamérica, uno de los lugares del mundo donde la diferencia entre el mas rico y el mas pobre se multiplica casi 300 veces y en donde la democracia es el régimen de la desigualdad social pero de “igualdad política” a la hora de votar cada 2 o 4años.

¿Que hay libre elección? Sí, se puede elegir cada cuatro años un candidato distinto, que representa los intereses de distintos sectores del mismo círculo de poder; que por más partidos de base que haya, las condiciones están dadas para que en el caso de que ellos ganaran, nunca podrán desplegar su plataforma o desarrollar sus propuestas: todas las leyes están hechas para garantizar el efectivo funcionamiento del sistema capitalista. Se protege al que acumula, se reprime al que no le alcanza.

Aunque la libre elección no queda ahí. También podemos elegir entre Pepsi o Coca Cola, Movistar, Personal o Claro, taxi o colectivo, Visa o Mastercard, seguros de auto, casa o de vida, ¡sí! porque aunque la vida no sea un bien material, también la podemos cobrar, siempre y cuando primero paguemos por ella. Además, lo mejor de todo es que podemos hacer zapping, ¡eso sí que es libertad de elegir!

Pero la libertad de elección se termina cuando se acaba la capacidad de compra. Y la libertad en el ejercicio de la política se termina cuando ésta se convierte en un mercado en el que las mercancías somos todos nosotros.

domingo 22 de febrero de 2009

Discurso del Che Guevara: Una actitud Comunista frente al trabajo


Discurso en el acto de entrega de certificados de trabajo comunista a los obreros del ministerio de industria, que laboraron mas de 240 horas voluntarias en el primer semestre de 1964.


sábado 21 de febrero de 2009

A nuestros compañeros del mundo:


Después de varias charlas, mates, idas y venidas, discusiones, marchas, tomas de facultades, conflictos laborales y de las más variadas de las ocasiones en las que nos vimos envueltos, decidimos por fin sacar a la luz algunas de nuestras primeras consideraciones sobre la situación política local e internacional. Esto alcanza también a lo económico como lo social, mediático y cualquier otra área de nuestra sociedad en la que las acciones, intenciones y pensamientos se presten a la crítica para poder construir otro modelo de sociedad o redirigirlo.

Si bien tuvimos la intención de hacer esto hace más o menos uno o dos años, en los que cada uno fue canalizando estas ideas por su cuenta, creemos ahora el momento conveniente para enfrentarlas con la realidad. Esto no quiere decir que lo que digamos acá sean certezas y no tengan vuelta atrás, todo lo contrario. Todo lo que manifestemos va a estar expuesto a la revisión y crítica contínua como así también en caso de ser posible, su refutación o reformulación.

Sin dar más vueltas vamos a aclarar –aunque a esta altura no es necesario- que partiremos de la base de pensamientos influenciados por el marxismo, trotskysmo, leninismo, guevarismo, anarquismo, movimientos sociales no comunistas y antiimperialistas y otros tantos revolucionarios, como Gramsci, Walsh y Mariategui para sostener nuestras ideas con contenido teórico y práctico. La lista por ahora queda en esos porque la cantidad de pensadores, luchadores, políticos, filósofos y economístas es tal, que nos olvidaríamos de varios. Además de que está en constante crecimiento, ya que nunca bajamos nuestras barreras por más cerca que estemos del cruce: estamos dispuestos al choque.

La intención de este “blog” es presentar nuestras ideas al mundo para que puedan ser debatidas y encontradas con otras ideas. Creemos que el capitalismo, constante productor y reproductor de crisis, debe ser enfrentado de una vez y por todas y para ello, primero debemos plantear bien bajo qué condiciones. No es una lucha fácil teniendo en cuenta que diversos personajes, movimientos, partidos y organizaciones lo vienen haciendo desde hace mucho tiempo. Es por esto que uno de los ejes principales de la discusión también va a ser el papel de los movimientos denominados “socialistas” que muchas veces se yuxtaponen, se dividen y tergiversan el significado de socialismo para interpretarlo de maneras distorsionadas que no terminan conduciendo al verdadero camino de la liberación.

De ahí parte también una gran crítica práctica hacia la denominada izquierda local, que muchas veces confunde los verdaderos procesos revolucionarios o de liberación con movimientos -según ellos- afines a las burguesías locales, cuando a la vez es la misma izquierda la que con su ausencia o falta de lectura de estos procesos, termina siendo funcional al Capital. Pero esto es una discusión profunda que vamos a desatar más adelante con firmes argumentos y puntos para la reflexión.

Así es como empieza este camino de forma escrita, porque ya lo arrancamos mucho antes mediante las acciones y casi sin darnos cuenta. No es un camino hacia ningún lado, no hay un destino concreto o una "última estación". Lo único que sabemos es que para transitarlo debemos romper los barrotes de la carcel capitalista, librarnos por la senda socialista y algún día llegar más allá, justo ahí, al Socialismo y más Allá. Mientras tanto, hay un fantasma que recorre América Latina…